Se critica el uso político de la crisis de Ceuta, comparándola con eventos similares ocurridos hace cinco años. Se señala que Marruecos podría estar utilizando a los migrantes como medida de presión ante negociaciones con España, especialmente tras la reunión entre Pedro Sánchez y el presidente de Argelia.
Se cuestiona la falta de debate en el Congreso argentino sobre política migratoria y otros temas relevantes, como el buque británico o la explotación petrolera en Malvinas. Se critica el decreto de Milei sobre migración como "papelonesco" y "tribunero", argumentando que carece de medidas concretas y que el gobierno no ha logrado tratar temas cruciales en el Congreso.