El gobierno impulsa una ley de inviolabilidad de la propiedad privada que busca eliminar la limitación del 15% a la venta de tierras a extranjeros. La iniciativa generó debate y Patricia Bullrich debió llamar a cuarto intermedio en el Senado ante las complicaciones para avanzar.
Senadores opositores expresaron su preocupación por la posible pérdida de soberanía y la entrega de patrimonio argentino al capital extranjero. Se mencionaron casos como el de Valle Hermoso, donde se intentó comprar un pueblo entero, y se alertó sobre la posibilidad de que se disparen acciones judiciales similares si la ley es aprobada.
Federico Sturzenegger defendió la ley argumentando que se busca facilitar la inversión extranjera en producción, citando la Constitución Nacional. Sin embargo, legisladores como el senador Rejal criticaron sus dichos, calificándolos de "estupideces" y asegurando que la intención real es concretar "grandes negocios inmobiliarios" sin límites.