Se aborda la idea de la desregulación aplicada a diversos ámbitos, incluyendo los libros. Se plantea la posibilidad de que los libros sean más baratos en supermercados y que se puedan modificar finales de autores como Dickens, interviniendo capítulos sobre la sexualidad de Perón.
Se menciona la figura de Diego Recalde, un psicólogo, y se hace referencia a la envidia por ser el psicólogo más rico del país, sugiriendo trabajar los celos. Se anuncia un paquete de regulación de juegos infantiles para las vacaciones de invierno, como ejemplo, la posibilidad de esconderse en una embajada en el juego de las escondidas.