La ex directora del Coro Nacional de Niños, Marisabel Sanz, considera un error la disolución del organismo y critica la lógica del gobierno de cuestionar la existencia de coros estatales.
Sanz argumenta que no todo el mundo puede pagar por conciertos y que el acceso a la cultura de excelencia debe ser garantizado por el Estado.
Se menciona que el gobierno, a través de figuras como Sturzenegger, justifica estas medidas argumentando que el país no debería financiar este tipo de actividades culturales.