La capacidad de Keiko Fujimori para erradicar la corrupción en Perú dependerá de su habilidad para convocar a los mejores talentos y no limitarse a su círculo cercano, fortaleciendo así su liderazgo y la gobernabilidad.
El partido fujimorista, a pesar de su historia, requiere de cuadros técnicos y capacidad de convocatoria para enfrentar los desafíos del país y evitar un gobierno continuista.
Se vislumbra la posibilidad de un liderazgo regional para Fujimori, aprovechando las afinidades ideológicas con otros gobiernos de la región y la experiencia de su partido político.
La clave para el futuro de Perú reside en la capacidad de su gobierno para implementar un plan de acción efectivo contra la corrupción y la inseguridad, garantizando la estabilidad y el desarrollo del país.