Keiko Fujimori tiene la oportunidad de ejercer un liderazgo regional en Latinoamérica, dada la afinidad ideológica con varios gobiernos vecinos y la debilidad de otros líderes para consolidar alianzas.
El énfasis de Fujimori en la Alianza del Pacífico y la región andina sugiere una estrategia para fortalecer la cooperación y abordar desafíos comunes en Sudamérica.
A diferencia de otros líderes regionales con crisis internas o limitado alcance, Fujimori cuenta con un partido con más de dos décadas de historia y experiencia política.
Se espera que Fujimori capitalice esta posición para impulsar la agenda de Perú en el ámbito internacional y regional.