El presidente brasileño Lula da Silva, en el lanzamiento de su campaña de reelección, identificó a Javier Milei y Donald Trump como sus principales rivales. Durante su discurso, enfatizó que no buscará ayuda externa, sino únicamente el apoyo del pueblo brasileño.
Lula da Silva declaró su firme oposición al avance de la "extrema derecha" en Brasil, manifestando que no permitirá su regreso al poder bajo ninguna circunstancia, independientemente de quién ofrezca apoyo, ya sea Trump o Milei. Reiteró que su única alianza es con los ciudadanos de Brasil.
En un tramo de su discurso, el mandatario brasileño se refirió a las declaraciones del presidente argentino, calificándolas como "cosas" y evitando entrar en un intercambio directo. Estas declaraciones se dan en el marco de una semana compleja para Lula, marcada también por la investigación judicial sobre su hijo, conocido como "Lulinha", por presuntos delitos de tráfico de influencias.