Pepe Cibrián expresó su profundo orgullo por haber hablado en el Senado de la Nación a favor de la ley igualitaria, considerando ese momento como uno de los más importantes de su vida.
Relató que un senador le comentó que su discurso influyó en la decisión de otros legisladores que estaban dudando sobre votar a favor de la ley. Cibrián también mencionó que su padre, quien luchó en la Guerra Civil Española contra Franco, habría sentido el mismo orgullo de ver esa posibilidad de modificar algo a través de la convicción.
Defendió el derecho a debatir y estar a favor o en contra de las leyes en una democracia, pero enfatizó que una vez que una ley es promulgada, debe ser respetada.