Se debate si el socialismo en España, bajo el liderazgo de Pedro Sánchez, se caracteriza por la laxitud y la búsqueda de simpatía electoral, en detrimento de políticas más estrictas y reformas institucionales drásticas. Se cuestiona si el gobierno está legislando a favor de los derechos de los ciudadanos.
Se argumenta que el socialismo tiende a ser gradualista y a priorizar la permanencia en el poder, lo que podría explicar la falta de medidas contundentes frente a la crisis migratoria. La política migratoria de España es vista como un reflejo de esta filosofía, generando debate sobre su efectividad y consecuencias.