Se continúa la conversación sobre las actividades políticas de Oppenheimer en Berkeley, donde se menciona que la vida política se limita a estudiantes de posgrado de filosofía y comunistas que discuten sobre integración.
Oppenheimer expresa su deseo de votar por la integración en lugar de solo hablar de ella, especialmente los viernes, y se le invita a comer para encontrarse con su hermano.
Se indaga sobre cómo sus actividades llegaron a oídos del FBI, y se menciona que su nombre apareció en relación con presuntos mítines comunistas.