William Borden, ex-piloto y miembro del Comité de Energía Atómica, presenta una seria acusación contra el Dr. Oppenheimer, sugiriendo una posible deslealtad a los Estados Unidos y un posible sabotaje al desarrollo de la "superbomba".
Borden, a pesar de no ser empleado del gobierno, habría tenido acceso ilimitado al expediente de Oppenheimer, lo que le permitió armar una detallada acusación. La pregunta clave es si el señor Nichols o alguien más dentro de la CEA le dio acceso a dicha información confidencial, poniendo en jaque la seguridad del proyecto y la lealtad de Oppenheimer.
"¿Está usted sugiriendo que el doctor Oppenheimer le fue desleal a los Estados Unidos?", se interroga al senador, quien responde que asume su lealtad hasta que existan pruebas contundentes de lo contrario, dejando abierta la investigación sobre el posible riesgo para la seguridad nacional que representaría Oppenheimer.