Se acusa al gobierno de Milei de atentar contra la soberanía argentina y de generar hambre en el pueblo. Se cuestiona la afirmación de que el consumo está en un "pico histórico", sugiriendo que se trata de una mentira o "posverdad" utilizada como herramienta política.
Se argumenta que el PBI y el consumo masivo podrían estar inflados artificialmente o no reflejar la realidad de la mayoría de los argentinos, quienes enfrentan dificultades económicas. Se critica la falta de empatía del presidente hacia la problemática del endeudamiento.