Se critica duramente la renovación de la seguridad para Adorni, a quien se califica de "delincuente" y "ladrón", comparándolo con "Bonnie and Clyde". Se cuestiona que el Estado pague su seguridad y la de su mujer, mientras los ciudadanos comunes no son protegidos.
Se menciona un incidente en Córdoba donde a una senadora le ocurrió algo similar, y se advierte que los legisladores que voten la Ley de Tierras enfrentarán escraches y averiguaciones sobre sus empresas. Se hace una analogía con el caso de Rossi, quien habría sido agredido en su casa.