Se analiza el fenómeno de Donald Trump, describiendo la evolución de los centros de poder en Estados Unidos: del complejo militar-industrial mencionado por Eisenhower, al poder tecnológico de Silicon Valley, y finalmente al poder inmobiliario que representa Trump.
Se sostiene que el negocio de Trump y sus asociados se basa en la construcción y venta de propiedades, y que su enfoque pragmático se centra en los acuerdos y la maximización de beneficios, a diferencia de la destrucción o la innovación.
Se argumenta que la política de Trump, incluyendo sus posturas sobre Gaza e Irán, es condicional y orientada a obtener ventajas en el negocio inmobiliario. Su objetivo principal es hacer dinero y pasar a la historia, pensando en términos de terrenos y propiedades.