Aníbal Fernández coincide con un análisis que plantea la discusión sobre la inocencia y la necesidad de un nuevo juicio para Cristina Kirchner. Considera que los tribunales argentinos están politizados y que la estrategia de no llevar un cartel de "Cristina libre" no es la adecuada.
Para él, debe haber un juicio nuevo que no deje dudas sobre lo sucedido, ya que la peor situación para Argentina es tener a la mitad del país convencida de su culpabilidad y la otra mitad de su inocencia. Señala que los jueces que intervinieron jugaban al pádel con Macri, lo que evidencia un compromiso que objeta.