Existe una marcada división en la sociedad argentina respecto a la situación económica y las expectativas futuras. Mientras un segmento de la población confía en el gobierno y experimenta mejoras, otro grupo importante siente que los beneficios no llegan a todos.
Se plantea que el plan económico actual, si bien busca revertir la crisis, no logra contener a todos los sectores, generando una brecha entre quienes se benefician y quienes se ven perjudicados. La percepción de desigualdad y la falta de alcance de las mejoras a toda la población son puntos críticos.