El debate entre Matilda y la diputada Karen Reijer escaló con fuertes acusaciones mutuas. Matilda cuestionó la propuesta de Karen sobre la venta de animales, mientras que Karen defendió la necesidad de "regularizar" la situación y criticó a Matilda por su supuesta falta de conocimiento sobre el proyecto.
La discusión se centró en la inclusión de la venta de animales en la ley, las castraciones y el financiamiento de las medidas. Matilda acusó a Karen de ser insoportable y maleducada, mientras que Karen la tildó de "boba, bruta, idiota" y amenazó con enviarle una carta documento.