Se discute el impacto del bombardeo de Tokio, que causó 100.000 muertes civiles, y se compara con el posible daño de la bomba atómica. Se estima que una ciudad mediana podría sufrir entre veinte y treinta mil muertes, pero se subestima el impacto psicológico de una explosión atómica.
Se argumenta que el uso de la bomba atómica podría ser definitivo para terminar la Segunda Guerra Mundial y traer las tropas de vuelta a casa. Sin embargo, se plantea la duda sobre si los blancos militares son suficientes o si se debe apuntar a centros urbanos, y si se debe lanzar una advertencia previa a Japón para reducir las bajas civiles.
"La bomba atómica podría causar menos daño que el bombardeo de Tokio", se afirma, buscando justificar el uso del arma nuclear como un mal menor en el contexto de la guerra.