Lilita Carrió reiteró su llamado a la unidad de la Nación como el único camino posible para el futuro del país, manifestando su deseo de "ayudar y servir" sin buscar cargos políticos.
La dirigente expresó su aversión a los cargos públicos y su preferencia por la libertad, definiéndose como una "perdedora exitosa". Recordó que en 2007, tras una elección que consideró robada, no deseaba ocupar la "prisión de Olivos".
Carrió afirmó que su lucha no termina y que está dispuesta a seguir contribuyendo al país, a pesar de las dificultades y las críticas que a menudo recibe, como ser llamada "loca". Recordó que personas que fueron tildadas así terminaron enfrentando la justicia, como en el caso de De Vido.