La carta de William Borden a J. Edgar Hoover acusa a J. Robert Oppenheimer de ser un "comunista recalcitrante" y un probable agente de la Unión Soviética.
Borden afirma que Oppenheimer pudo haber actuado como espía, influenciando las políticas militares de Estados Unidos bajo instrucciones soviéticas.
Las conclusiones de Borden, basadas en evidencia clasificada, sugieren que Oppenheimer podría haber continuado operando como agente incluso después de su implicación inicial.