Se argumenta que cuando el peronismo pierde el poder, el pueblo argentino sufre consecuencias negativas como el desempleo, la pérdida de derechos laborales y la disminución en la calidad de las jubilaciones y medicamentos.
Se señala que, en estas circunstancias, el país parece ser "tomado" por otros sectores, y se menciona que siempre se apunta a Cristina Kirchner.
Se expresa la voluntad de colaborar y construir una victoria para Argentina, contrastando con la idea de que el peronismo solo busca recuperar el poder sin un plan claro.
Se mencionan las divisiones internas dentro del peronismo, citando a Máximo Kirchner, Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Sergio Massa y Juan Grabois como figuras que parecen estar distanciadas y en conflicto.