Se critica duramente a los dirigentes del peronismo, especialmente a Quintela y Carlos Bianco, por sus propuestas económicas que se asemejan a las políticas de Hugo Chávez en Venezuela.
Se califica a Quintela como "poco presentable" e "impulsador de la regresión a las tinieblas", mientras que las declaraciones de Bianco, mano derecha de Kicillof, son consideradas aún más graves por la calidad del emisor.
Se cuestiona la idea de expropiar propiedades y empresas, comparándola con las acciones de Chávez y expresando sorpresa ante tales planteamientos, que parecen ir en contra de la lógica económica racional.
Se señala que, si bien de Quintela no se esperan grandes aportes, de una persona como Bianco se esperaría un discurso más moderado y equilibrado, lo cual no ocurrió.