Se cuestiona la gestión de seguridad en Mar del Plata bajo el interinato de Agustín Neme, quien asumió tras la renuncia de Guillermo Montenegro.
Según informes, Neme habría descuidado la coordinación con fuerzas provinciales y nacionales, enfocándose más en tareas de infraestructura como arreglos de calles e iluminación. Se sugiere que la falta de un vínculo estrecho con las autoridades de seguridad y el poder judicial provincial podría estar afectando la respuesta ante la creciente inseguridad en la ciudad.