El programa Duro de domar analizó la comunicación del gobierno de Javier Milei, calificando sus recientes apariciones públicas como desastrosas. Se mencionó el reportaje de Majul, describiendo la aparición de Milei como si fuera un "vampiro" que ha "chupado la sangre de todos los argentinos", y señalando que su imagen se veía pálida y sin luz.
Los panelistas coincidieron en que el mensaje del gobierno está fallando y que las últimas intervenciones de Milei han generado más rechazo que apoyo. Se sugirió que la gente ya no quiere verlo ni escucharlo, y que incluso canales afines evitan su presencia.
Se concluyó que el gobierno se encuentra en un momento crítico, con datos económicos y encuestas lapidarias que reflejan el malestar social y la falta de confianza en la gestión actual.