Se critica duramente la noción de "justicia social", calificándola de "robo" y tildando a quienes la promueven de "delincuentes". Se argumenta que prácticamente no existen aumentos y que la situación es "inmoral" e "injusta", generando una sociedad "al rojo vivo".
Se acusa a ciertos líderes políticos de ser "mentirosos" y se señala que los comerciantes no venden y deben afrontar alquileres exorbitantes. Se afirma que al trabajador "lo vinieron a terminar", en un contexto de fuerte descontento social.