Ante la confirmación de que los rusos poseen una bomba atómica, se reevalúa la seguridad en Los Álamos. Oppenheimer y el General Groves discuten los procedimientos de detonación, explorando diferentes métodos como el "disparo" (un trozo de material fisionable contra una esfera) y la implosión.
La urgencia por desarrollar estas armas se hace evidente, y se plantean ideas para optimizar el proceso de fabricación y detonación.