Los docentes inician un paro en el primer día post vacaciones de invierno, visibilizando una problemática que consideran ha llegado al límite. Reclaman la necesidad de una paritaria nacional y la restitución del fondo de incentivo docente.
Señalan que la situación salarial se ha deteriorado, especialmente tras los primeros meses de gobierno de Javier Milei, marcados por un fuerte ajuste y devaluación sin una recomposición salarial acorde. La lucha por un salario digno es histórica para el sector.
El gobierno, por su parte, busca garantizar el 75% de la planta esencial operativa, amparado en la nueva ley laboral. Se anticipan inspecciones y posibles sanciones para quienes no cumplan con la medida.
La situación genera debate interno en los gremios y entre los trabajadores, algunos temen descuentos o represalias por adherirse al paro, mientras otros no comparten la postura anti-gubernamental de la medida.