Se debate el modelo de país que proyecta el gobierno de Milei en materia educativa, con un enfoque en el equilibrio de cuentas a nivel macroeconómico.
La docente Silvia Saravia critica que este modelo genera desigualdad, con un país de "dos pisos": uno para una minoría con buenas condiciones de vida y otro para la mayoría que sobrevive como puede, con dificultades para alimentarse y altos niveles de endeudamiento.
Se plantea la contradicción de declarar la educación como servicio esencial mientras se recortan gastos en salarios, infraestructura y comedores, afectando la calidad educativa y generando disparidad entre la educación pública y privada.