El acercamiento de Pedro Sánchez a Argelia para asegurar el suministro de gas natural, del cual España depende en un 10%, podría ser una de las razones del enojo de Marruecos y la laxitud en sus fronteras, facilitando la crisis migratoria en Ceuta.
Adicionalmente, la posición de Sánchez contraria a la guerra o su falta de apoyo explícito a Donald Trump en el Golfo Pérsico podría haber influido en el distanciamiento de Marruecos con Estados Unidos e Israel.