En España, un escándalo se relaciona con los 500 mil permisos de trabajo temporarios anunciados por Pedro Sánchez. Estos permisos no otorgan ciudadanía europea ni permiten circular libremente por el continente, limitando a los beneficiarios a estancias turísticas de tres meses.
Se plantea el interrogante sobre quién realizará las tareas de cosecha y servicios esenciales en España y Europa, trabajos que los ciudadanos locales, con mayor nivel educativo, no suelen ocupar. Esto incluye el cuidado de adultos mayores y servicios turísticos, áreas donde la mano de obra migrante es fundamental.
La discusión también aborda la afirmación de que Pedro Sánchez regulariza a estas personas para obtener votos, lo cual se desmiente al señalar que los migrantes con permisos de trabajo temporarios no tienen derecho a voto y continúan siendo extranjeros. Se enfatiza la necesidad de un análisis más prudente y matizado de la situación migratoria.