Se debate sobre la salud mental del presidente Javier Milei, considerando sus conductas y declaraciones.
Se califica como irresponsable y una "barbaridad" afirmar que un presidente está "loco", especialmente en un contexto de crisis.
Se mencionan ejemplos de declaraciones polémicas de Milei, como la comparación de un perro con el ajuste a la discapacidad, cifras delirantes y la negación de responsabilidad en la morosidad y el endeudamiento.
Se cuestiona si estas afirmaciones son producto de la locura o si se está tomando a la gente por "boluda".