Se informa de un posible fallo en los lentes de implosión, lo que podría resultar en la dispersión de plutonio por todo White Sands. La activación de los detonadores sin una reacción controlada es el principal temor.
La situación genera gran tensión, con apuestas sobre si los detonadores funcionarán correctamente. La posibilidad de un fallo catastrófico, que esparciría material radiactivo, pone de manifiesto los enormes riesgos del proyecto y la fragilidad de la operación.
"No puedo, solo, solo, solo sé que los lentes de implosión funcionarán si activamos los detonadores y no provocan una reacción", explica uno de los técnicos, evidenciando la incertidumbre y la presión del momento.