Se debate si las formas en la política son excluyentes de los resultados, especialmente en el contexto de la democracia.
Se analiza el caso de Lula, a quien el presidente Milei calificó de "ladrón y presidiario", cuestionando su inocencia y la forma en que fue liberado. El presidente Milei defiende su estilo confrontativo, argumentando que ha logrado resultados positivos para el país, como la reducción del gasto público y el despido de empleados considerados innecesarios.