Se plantea un trasfondo geopolítico y económico para la situación en Ceuta, sugiriendo un posible descontento de Marruecos con Pedro Sánchez. Esto se debería al acercamiento de Sánchez a Argelia, motivado por la necesidad de importar gas natural, del cual España depende en un 10% de Argelia.
Esta situación podría haber enojado a Marruecos, llevando a una actitud más laxa en sus fronteras y permitiendo la crisis migratoria. La disputa entre Marruecos y Argelia por la soberanía del Sahara Occidental se presenta como un factor clave.