El General Groves confirma que conocía a fondo el expediente de Oppenheimer y que, a pesar de las recomendaciones de seguridad en contra, insistió en otorgarle la autorización. La confianza en Oppenheimer parece ser total, aunque la pregunta sobre si lo autorizaría bajo los lineamientos actuales de la CEA queda sin respuesta directa.
Se discute la necesidad de un enlace, proponiendo a Lómanis. El Doctor Lawrence también está presente, y se le recuerda algo previamente discutido. La seguridad y la confianza en el personal son temas centrales en la conversación.