En el marco de la protesta por el asesinato del ferretero en Mar del Plata, familiares y vecinos expresaron su indignación y hartazgo ante la creciente inseguridad en la ciudad. Se cuestionó la gestión del gobernador Kicillof, a quien se le exigió una respuesta ante la ola de crímenes.
Los manifestantes expresaron sentirse desprotegidos y a la deriva, exigiendo mayor presencia policial y acciones concretas para frenar la delincuencia que, según sus testimonios, azota a la ciudad.