Se comenta sobre la influencia de Freud y Jung en la física, y se pregunta si Oppenheimer tiene solo a Freud en su librero.
Se menciona la experiencia de Oppenheimer en Cambridge, donde tuvo "algunos problemas" y quiso "envenenar a su asesor", aunque afirma que le caía bien.
Se sugiere que el problema era la necesidad de sexo, y que su analista tardó dos años en resolverlo.