El fundador del principal grupo euroescéptico de Islandia, profesor de física atmosférica en la Universidad de Islandia, afirma que alrededor del 75% de la legislación islandesa ya se ajusta a las normativas europeas en ámbitos social, medioambiental y económico.
Este hecho es considerado más que suficiente por los euroescépticos para no necesitar una mayor integración en la Unión Europea, argumentando que ya cumplen con gran parte de las regulaciones.