El presidente Javier Milei reconoce que sus formas de expresarse son "horribles", pero defiende que sus resultados son lo que importa.
En una entrevista, Milei planteó que prefiere a alguien "vehemente en expresar la verdad y además tiene resultados" antes que a alguien con buenas formas pero fracasado. Argumentó que sus métodos, aunque criticados, han beneficiado a las mujeres.