El economista afirmó haber cumplido todas sus promesas de campaña, incluyendo la "motosierra" (reducción del gasto público), el equilibrio fiscal, la limpieza del Banco Central, la baja de la inflación y la reducción de la pobreza.
Detalló que se redujo el gasto público en términos reales, se despidieron más de 75.000 empleados públicos ("ñoquis") y se anularon contratos fraudulentos. Aseguró haber cumplido con el déficit cero y la modernización laboral, medidas que ni siquiera los militares se animaron a implementar.
También mencionó la baja de la edad de imputabilidad, el acuerdo Mercosur-Unión Europea, la ley de glaciares y la reducción de impuestos en tres puntos del PBI, calificando estas acciones como un "sobrecumplimiento" de promesas.
Señaló que la gestión actual ha devuelto 100.000 millones de dólares a los argentinos y ha tocado a los "gerentes de la pobreza". El economista enfatizó que sus promesas, consideradas imposibles o una locura, fueron cumplidas en la primera mitad del mandato, y que continuará profundizando las medidas.