Se critica la decisión del gobierno de tratar la Ley de Tierras, considerándola una "provocación" en un momento de sensibilidad social respecto a la soberanía argentina. Se mencionan eventos recientes como el conflicto por las Malvinas y el debate sobre la ley.
Se cuestiona la teoría de Milei sobre por qué los argentinos serían "odiados", comparándola con la persecución a los judíos. Se descarta esta comparación, argumentando que las críticas al gobierno de Milei se basan en sus propias decisiones políticas y no en un odio hacia el pueblo argentino.