Lula da Silva se lanza oficialmente como candidato a la presidencia de Brasil a sus 80 años, buscando su cuarta candidatura. Su vicepresidente será Gerardo Ayquem, repitiendo la fórmula que lo llevó al poder en 2022.
La fórmula presidencial ha reunido el apoyo de siete partidos de izquierda y centroizquierda. La campaña se presenta como una defensa de la soberanía nacional frente a injerencias extranjeras, en clara alusión a su rival, Flavio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro.
Flavio Bolsonaro cuenta con el respaldo de figuras internacionales como Trump, Netanyahu y Javier Milei. Promete ser más ambicioso en cuanto a la industria nacional y la defensa de los recursos energéticos de Brasil si llega a la presidencia.