Manuel Adorni se encuentra apartado de la escena pública, aparentemente recluido y sin contacto con exintegrantes del gabinete, mientras enfrenta un posible escrutinio judicial. Se rumorea que busca evitar ser procesado o llamado a indagatoria en investigaciones en su contra.
Existen dos líneas de investigación: una relacionada con Francisco Adorni, a cargo del juez Daniel Rafecas, y otra con Manuel Adorni, bajo la órbita del juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Polichita. En este último caso, Adorni deberá justificar sus bienes ante la fiscalía, explicando posibles discrepancias en sus cuentas según informes de Gendarmería.