Matilda criticó duramente un proyecto de ley, calificándolo de "patético" y argumentando que si bien no juzga a quienes tienen perros de raza, la ley habla de "seres sintientes" y de la comercialización de animales.
Se generó un debate sobre el cambio de paradigma en la tenencia de mascotas, donde ya no son solo animales, sino parte de la familia.