Se cuestiona la responsabilidad de la situación en Ceuta, donde migrantes denuncian haber sido atraídos por leyes laxas en España, incluyendo una disposición del Tribunal Superior que sugería que no serían interceptados ni devueltos si llegaban por mar.
Los testimonios de los migrantes reflejan desesperanza, atribuyendo su situación a estas leyes y a la falta de respuesta del gobierno de Pedro Sánchez, quien había reiterado que España es un país de acogida.