El economista afirmó que sus acciones y políticas han sido validadas por el tiempo y que ha cumplido sus promesas, como la reducción del gasto público y la baja de la inflación. Se considera un "cruzado por las ideas de la libertad" y mira el tablero mundial, buscando difundir su modelo.
Denunció la interferencia política de Lula en Argentina, quien habría destinado mil millones de dólares a la campaña de Massa para perjudicarlo, según Eduardo Bolsonaro. Calificó las ideas del socialismo como "inmundas" y criticó a los líderes de izquierda que lo insultan mientras él responde con verdades.
Mencionó que la campaña electoral en Argentina contó con asesores brasileños y que Lula es un actor de interferencia política en la región. Destacó que, a diferencia de los insultos que recibe, él contesta con hechos y verdades.
Reiteró que Lula es "ladrón" y "presidiario" por condenas de corrupción, y que su liberación fue por un tecnicismo judicial. Afirmó que la verdad supera cualquier forma de expresarla y que él no miente.