El presidente Javier Milei reafirmó su compromiso con la disciplina fiscal y monetaria, descartando medidas para estimular el consumo como el "plan platita". En una entrevista, enfatizó que no entregará su reputación ni caerá en el populismo, comparando las políticas de emisión monetaria con las del kirchnerismo.
Milei argumentó que revertir 100 años de decadencia no se logra en 3 años y que tomar atajos económicos como la emisión monetaria conduce a peores resultados, generando más inflación sin impacto real en la actividad económica.
El presidente también se refirió a la competencia electoral, señalando que solo un 14% de la población desea volver a la gestión de Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Massa y Kicillof. Considera que la oposición aún no ha presentado una alternativa clara.
Respecto a sus críticas a Lula, Milei las defendió calificándolo de "ladrón y corrupto", y aclaró que sus declaraciones se basan en hechos y condenas, no en falacias. Considera que sus críticas son bien recibidas por la mayoría de la gente.
Finalmente, Milei defendió su estilo de comunicación, reconociendo tener "formas horribles" pero resultados concretos, y se mostró confiado en que su enfoque ortodoxo es el correcto para el país, a pesar de las posibles críticas sobre su estilo.