El presidente Javier Milei califica como "terrorismo" a las protestas y reclamos de la oposición y diversos sectores sociales, incluyendo docentes.
Se critica esta postura del presidente, argumentando que busca enfrentar a los argentinos y deslegitimar cualquier forma de disenso o crítica hacia su gestión.
Se advierte sobre un posible aumento de conflictos sociales en las próximas semanas, en coincidencia con el tratamiento de leyes en el Congreso.