El presidente Javier Milei calificó nuevamente al mandatario de Brasil, Lula da Silva, como "ladrón" y "corrupto", añadiendo que su liberación se debió a una falla administrativa. Estas declaraciones exacerban la crisis diplomática entre ambos países.
Milei también criticó a Cristina Kirchner y Axel Kicillof, en un contexto de tensiones políticas internas y externas.