La junta de seguridad determinó unánimemente que J. Robert Oppenheimer es un ciudadano leal, pero votó dos a uno en contra de renovar su autorización de seguridad.
La decisión se basó en sus "continuas relaciones y su desdén por los aparatos de seguridad", su "conducta un tanto inquietante en el programa de la bomba de hidrógeno" y su "lamentable falta de sinceridad en algunas de sus respuestas".
Se emitirá una opinión por escrito con la disidencia del miembro Evans, la cual será enviada a la Comisión de Energía Atómica (CEA).